Más de un año de haber tenido a su hija Antonella, Mónica Cruz, más feliz y guapa que nunca ha concedido una entrevista a la revista ELLE, en donde cuenta la experiencia con la materidad y la nueva relación con su cuerpo.
Mónica afima estar disfrutando de la maternidad a tiempo completo y no le importa que por ello su carrera se vea perjudicada “Se que corro el riesgo de que se olviden de mi pero esta profesión es así, pero ahora mismo mi prioridad es mi hija y no quiero perderme nada”.
“Ser madre ha sido más fácil de lo que pensaba. Tengo un instinto tan grande que me salen las cosas solas. Consiste en dejarse llevar por la intuición y aplicar el sentido común”.
Mónica habla maravillas en la entrevista de su madre, Encarna: “Ahora entiendo muchas cosas que antes no comprendía y nunca podré agradar lo suficiente a mi madre cuanto nos apoyó a mi hermana Penélope y a mi, con las dos en un avión y cada una en una punta del mundo”.
La hermana de Penélope, que está espléndida y ha recuperado su figura un año y medio después de la llegada de su hija, está ya pensando en darle un hermanito a su hija Antonella, que nació gracias a un donante anónimo mediante fecundación artificial. La actriz dice que se animará a ampliar la familia, pero no ahora, si no dentro de un tiempo.
Mónica también habló sobre su aumento de peso durante su embarazo “Engordé 20 kilos en el embarazo porque me dio por comer y disfruté mucho. Me daba igual un plato que cinco; siempre me quedaba con hambre. Después no quise hacer una super dieta porque eso te deja sin leche”
